¿Hay modos de ayudarme a continuar
con mi rutina?

Hay muchas estrategias que pueden ayudarte a seguir con tu tratamiento para el VIH. Estos son algunos recursos que podrían ayudar:

  • Crea una rutina constante para tomar tu medicina, ir a las consultas médicas y comunicarte con tus proveedores de atención médica.
  • Programa resurtidos automáticos con tu farmacia.
  • Asegúrate de planificar tu rutina de medicinas si vas a estar fuera de tu hogar.

Es importante que hables con tu proveedor de atención médica sobre los planes de tratamiento que pueden incorporarse a tu rutina.

¿Cómo trabajo con mi proveedor de atención médica para encontrar el tratamiento adecuado para mí?

Comienza por tener una conversación. Durante una consulta con tu proveedor de atención médica, debes saber que puedes hablar de cualquier tema. No tengas miedo de compartir tus pensamientos o sentimientos sobre tu tratamiento para el VIH o tu experiencia de vivir con VIH. Además, no tengas miedo de hablar con tu proveedor de atención médica sobre cualquier situación que puedas estar enfrentando, como tu salud mental o cualquier problema con el consumo de alcohol o sustancias. El proveedor de atención médica tiene en cuenta lo que es mejor para ti, y compartir tu experiencia sincera con él puede hacer que te sientas empoderado y en control de tu propia salud.

¿Quién podría ser parte de mi equipo de apoyo para ayudarme a manejar mi VIH?

Hay muchas personas y lugares a los que puedes ir por asistencia para el VIH. Cuando tienes VIH, es importante recordar que no estás solo. Muchos tipos de personas diferentes conforman tu equipo de apoyo. Pueden ser:

  • médicos
  • enfermeros
  • farmacéuticos
  • asociados médicos
  • enfermeros practicantes
  • psicólogos y psiquiatras
  • dentistas
  • especialistas
  • administradores de casos
  • consejeros
  • trabajadores sociales
  • educadores para el tratamiento
  • familia y amigos

Tú también eres parte de tu equipo de apoyo. Entonces, sigue aprendiendo sobre el VIH y tus opciones de tratamiento, y sé tu propio defensor.